A medida que los principales bancos centrales mundiales mantienen una postura firme (hawkish) para anclar la inflación, uno de los sectores más sensibles, el inmobiliario comercial, comienza a mostrar grietas significativas. A diferencia de ciclos anteriores, la refinanciación de deuda inmobiliaria (CMBS) se enfrenta hoy a un muro de vencimientos con tasas que duplican las originales de hace 5 años.
Nuestro análisis sugiere que las oficinas de grado B y C en centros urbanos enfrentarán caídas de valoración de hasta un 30%. Por otro lado, la logística industrial y los data centers mantienen una demanda inelástica que los protege de este shock de tasas. Los inversores deben ser sumamente selectivos y priorizar REITs con bajos niveles de apalancamiento a corto plazo.
La clave para los próximos trimestres será observar las provisiones de los bancos regionales, quienes concentran casi el 70% de la exposición crediticia en este sector.